Como especialistas en cámaras frigoríficas en Valencia queremos dedicar este nuevo post a insistir en la importancia de que no se rompa la cadena del frío cuando se congelan alimentos. ¿Qué es? ¿Qué riesgos entraña para la salud descuidar este aspecto? Ahora lo vemos.


Lo primero a tener claro es que estamos hablando de algo que está directamente relacionado con la seguridad alimentaria. En los establecimientos en los que se manipulen alimentos destinados al consumo hay que respetar la cadena del frío. Hay que hacerlo porque la pérdida de la temperatura óptima de refrigeración o congelación puede incidir en la seguridad y calidad de los alimentos. Los equipos de Automatismos Guillén están concebidos, entre otras cosas, para evitar que se rompa esta cadena del frío.


¿Por qué se habla de “cadena”? Se usa este término porque, si surge un problema en algún punto del proceso de congelación, este afectará al resto de los “eslabones”. Si se rompe la cadena del frío empezarán a proliferar los microbios responsables de ciertas enfermedades. Los alimentos se alteran debido a reacciones enzimáticas degradantes. Como especialistas en cámaras frigoríficas en Valencia insistimos en que es extremadamente importante controlar todas las etapas por las que pasan los alimentos hasta que terminan en la cocina de los consumidores. Garantizando, como decimos, que el producto se ha mantenido en un rango de temperatura adecuado. Una temperatura que detenga la actividad de los microorganismos perjudiciales para nuestra salud. Porque la cuestión no es sólo que los alimentos pierdan sabor y textura, sino que estamos poniendo en serio riesgo nuestra salud si se rompe la cadena del frío.